domingo, 31 de enero de 2010

Frida Kahlo


FRIDA KAHLO: PINTAR UNA VIDA
Coyoacán, que hoy es un suburbio de México, era en 1907 una pequeña villa de las afueras donde vivía una extraña mezcla de la clase media mexicana e indígenas en busca de fortuna. Allí nació Frida Kahlo, hija de un fotógrafo de origen alemán y una señorita mexicana de buena familia. Fue la segunda de cuatro hermanas. Desde muy joven, la enfermedad se convirtió en su compañera inseparable. Contrajo la poliomelitis cuando sólo tenía seis años. Le dejó graves secuelas: una cojera de por vida de la pierna derecha. En 1922 ingresó en la Escuela Nacional Preparatoria de Ciudad de México, donde no dejó muy buenos recuerdos. Su expediente muestra su participación en todo tipo de trastadas y disturbios. Esta joven rebelde buscaba una causa, pero no sabía cuál. En la escuela conoció al famoso muralista Diego Rivera, encargado de pintar un gran mural en la institución educativa. Junto a él aprendió los primeros rudimentos de grabado y pintura, aunque el arte no había sido nunca su principal aspiración. En 1925 sufrió un gravísimo accidente de tranvía. Se fracturó la columna vertebral , varias costillas, el cuello y la pelvis. Desde ese momento comenzó un largo calvario de tratamientos, operaciones y rehabilitaciones, que nunca lograron curarla. El dolor se convirtió en un compañero inseparable de su vida. Sufrió 32 operaciones que no mejoraron su situación, y se vió obligada a usar varios corsés para mantenerse recta. Sus largos periodos de convalecencia la llevaron definitivamente a la pintura. Para ella el arte no era un entretenimiento ni una búsqueda de la belleza, era una manera de mostrar su dolor y narrar su propia vida. Durante años, Frida pintó lienzos pero también rellenó sus diarios con multitud de dibujos. Dibujos donde reflejaban todos sus anhelos y miedos y, sobre todo, el dolor que padecía. Su enorme fuerza de voluntad le permitió volver a caminar, en medio de graves dolores que disimulaba. En 1929 contrajo matrimonio con Diego Rivera, artista mimado del gobierno mexicano. Rivera veía en ella un ejemplo de superación. Frida veía en él su protector. Esta relación fue muy tormentosa y causó un enorme daño en ambos. Las aventuras extramaritales, el amor y el odio, se convirtieron en elementos sustanciales de su relación. Se divorciaron en 1939, pero en seguida volvieron a estar juntos. Eran dos personalidades apasionadas, que no querían renunciar a su independencia, pero tampoco podían vivir separados. Ella nunca le perdonó que hubiera mantenido una relación con su hermana.
Frida Kahlo fue creando su propio mito. Fanática de las costumbres mexicanas, vestía ropas indígenas que escandalizaban al ambiente burgués en el que se había criado. Coleccionaba cerámicas y telas indígenas. Su compromiso político se hizo cada vez más fuerte, ligado al Partido Comunista Mexicano. Si era necesario, acudía a las manifestaciones en silla de ruedas junto a Diego. En su casa se refugió León Trosky, con el que mantuvo un corto romance. Trosky murió en su casa, asesinado por Ramón Mercader, el español enviado por Stalin. No fue su único romance a espaldas de Diego. Frida Kahlo mantuvo relaciones con hombres y mujeres, lo que le convirtió en una pionera de la libertad sexual. Una joven cantate rescatada de la calle, llamada Chavela Vargas, fue uno de sus grandes amores.

Durante todo este tiempo Frida no dejó de pintar. Para ella, la pintura significaba una válvula de salida, una manera de mostrar sus más profundas angustias. El dolor que padecía de manera constante se refleja en El venado. En 1931 visitó Nueva York, y Estados Unidos se convirtió en una fuente de inspiración para su obra. Allí sufrió un aborto del hijo de Diego que esperaba. Fue una de las experiencias más amargas de su vida. En 1939 expuso en París junto a los pintores surrealistas. Allí conoció a André Bretón y a Pablo Picasso. Pero Frida era demasiado especial para ser encasillada. Rechazó ser una pintora surrealista, lo que irritó a Bretón. Ella no pintaba sus sueños, pintaba las angustias de su vida. Siempre siguió fiel a sí misma, pintando lo que consideraba como un reflejo de sus propios sentimientos. En 1953 organizó su primera exposición en México. Por aquella época, su salud se hallaba muy deteriorada. Asistió a la exposición, para sorpresa de todos, postrada sobre una cama que fue transportada por sus amigos. Allí se presentó navegando sobre su cama, como si se tratara del velero de un naufrago. Ese mismo año le tuvieron que amputar un pie gangrenado. Ella escribió en su diario: "Pies para que los quiero, si tengo alas pa'volar", y dibujó dos pies amputados en un pedestal. Murió en 1954, y su féretro fue cubierto con la bandera del Partido Comunista Mexicano. Fue incinerada y sus cenizas reposan en la Casa Azul de Coyoacán, hogar de sus padres y escenario de su tormentoso matrimonio con Diego Rivera. Muchos de sus cuadros son hoy muy conocidas, pero destaca su obra maestra: Las Dos Fridas. Pintada poco después de su divorcio de Diego, muestra el enfrentamiento interno de la artista. Una Frida vestida con traje mexicano, representa su apego a la tierra natal y a Diego, otra muestra ropas europeas y representa a la Frida libre. El machismo imperante en el mundo del arte relegó a Frida al mero papel de mujer de Diego Rivera, que pintaba en sus ratos libres. Hoy en día, su figura es cada vez más grande y reconocida. Con el tiempo, Diego Rivera acabará siendo el marido de Frida Kahlo.


sábado, 30 de enero de 2010

Bela Bartok

BELA BARTOK (1881-1945)
EL COMPOSITOR DE LA INQUIETUD OCULTA.
Bela Bartok nación en 1881, en una Gran Hungría cuyo futuro era la disgregación irremediable. Su aldea natal era una pequeña localidad de Transilvania, que hoy forma parte de Rumanía. Era hijo de un maestro de escuela. Cuando su padre murió, el pequeño Bela creció sin hogar fijo, trasladándose de un lugar a otro dependiendo del destino de su madre, que trabajaba de institutriz. Creció en diversas poblaciones que hoy pertenecen a Ucrania, Eslovaquia o Rumanía. Esto le permitió, desde muy joven, observar el folklore húngaro repartido por un amplio territorio. Estudió piano y composición en la Academia de Música de Budapest. Una de sus grandes obsesiones fue la recopilación y conservación de la música de los campesinos magiares, que inspiraron buena parte de su obra. Bartok recorrió los pueblos de la Gran Hungría, con un fonógrafo donde registraba la música tradicional del pueblo húngaro. Escribió una única ópera: El Castillo de Barba Azul. En esta época sus obras fueron despreciadas y consideradas extravagantes. Hoy son aceptadas como obras maestras. A lo largo de su vida, Bartok no dudó en experimentar con todas las vías abiertas por los compositores experimentales del dodecafonismo, aunque núnca se identificó plenamente con ellos. Utilizó un sistema diatónico muy personal, basado en la música folklorica, que núnca desveló claramente y ha sido descubierto posteriormente por los investigadores. Durante toda su vida, transmitió su personalidad atormentada a sus composiciones musicales. Su compromiso político fue muy claro. Tras la Primera Guerra Mundial la Gran Hungría que le vió nacer se disgregó, y nació la pequeña Hungría que hoy conocemos. Era un momento de graves convulsiones revolucionarias. Cuando Bela Kun proclamó la breve República Soviética de Hungría, Bartok se hizo cargo de la dirección cultural del nuevo régimen. Se trataba de una pequeña Hungría que había perdido más de la mitad de su territorio. El fracaso de este experimento izquierdista y la llegada del fascismo húngaro, le llevó a huir al extranjero. Vivió en Estados Unidos desde 1942, donde pasó grandes dificultades. No era conocido y su música no parecía interesar demasiado a la acomodada clase alta americana. Allí compuso sus famosos Concierto para orquesta y Música para cuerda, percusión y celesta, que no obtuvieron gran éxito. Cuando Bartok componía estas obras, su situación de pobreza era crítica y se hallaba gravemente enfermo. En 1945 murió en Nueva York, víctima de una leucemia. Su cuerpo fue enterrado en uno de los cementerios más humildes de Nueva York, el de Harstdale. Posteriormente, en 1989, el gobierno húngaro pagó el traslado de sus restos a un cementerio de Budapest. Bartok dejó un gran catálogo de obras, algunas inconclusas. En ellas, la música tradicional húngara y la influencia vanguardista del dodecafonismo, generan unas melodías que parecen mostrar lo más inquietante del alma humana. El director de cine Stanley Kubrick utilizó su Música para cuerda, percusión y celesta como banda sonora de su película El resplandor. Sin embargo, su nombre apenas era visible en los créditos. Hoy en día su música ha alcanzado el reconocimiento que se merece, y está considerado como uno de los grandes compositores del siglo XX. Su Concierto para orquesta, compuesto cuando Bartok y su mujer pasaban por una situación de extrema pobreza, es hoy estimado como una de las grandes composiciones del siglo XX. Su obra transmite una extraña inquietud, que parece reflejar los más profundos temores del alma humana. Bartok es para la música , lo que Kafka es para la literatura.


domingo, 24 de enero de 2010

sábado, 16 de enero de 2010

Historia de Haití.

HAITÍ. HISTORIA DE UN FRACASO
El 12 de enero de 2010, cerca de las 5:00 de la tarde, un fuerte terremoto sacudía Haití. El epicentro se situaba a tan solo 15 kilómetros al sur de la capital, Puerto Príncipe, y su magnitud era de las más destructivas que se recuerdan (7,3 en la escala de Richter). El terremoto sacudía el país más pobre de América: ocupa el puesto 150º de los 177 países medidos en el Índice de Desarrollo Humano por la ONU, el 70% de la población vive en la pobreza, la mayor parte del territorio está deforestado y erosionado, en la capital se hacinan medio millón de personas en chabolas... El resultado no podía ser más dramático. La fragilidad de las construcciones ha provocado el derrumbamiento total y el alto número de víctimas. El gobierno y la estructura estatal han desaparecido. No existen bomberos ni personal sanitario para hacer frente a la catástrofe. El país está repleto de cadáveres y pendiente de la ayuda internacional.
Antes del terremoto, la situación de Haití ya era grave. Es uno de los países más pobres del mundo, con una esperanza de vida de tan solo 50 años. La mitad de la población es analfabeta. El 70 % de los haitianos viven en la pobreza, hacinados en chabolas y con el equivalente a dos euros al día para sobrevivir. Su situación política es caótica. Es un país tutelado por los cascos azules de la ONU, donde los golpes de estado y las elecciones falsificadas forman parte de su tradición política. ¿Cómo se ha llegado a este extremo?
La isla denominada La Española fue descubierta por Colón en 1492, durante su primer viaje. Aquí fundó el famoso fuerte La Navidad que encontró destruido cuando regresó en 1493. Esta isla, compartida hoy por Haití y la República Dominicana, fue una de las primeras colonias estables fundadas por los castellanos. La fundación de Santo Domingo (hoy capital de la República Dominicana) muestra su interés por el este de la isla. Sin embargo el oeste (actual Haití), acabó siendo abandonado por la presencia de numerosas zonas pantanosas donde proliferaban las enfermedades. La población originaria de la isla se extinguió definitivamente a principios del siglo XVI, debido a la cruel explotación de los colonizadores castellanos y la llegada de nuevas enfermedades desde Europa. El territorio fue repoblado con colonos castellanos y miles de esclavos africanos para las plantaciones de tabaco y azúcar. La raza negra sería, por tanto, la predominante en la isla. En el siglo XVII el oeste de La Española seguía despoblado. Los piratas o filibusteros del Mar Caribe, especialmente los franceses, comenzaron a utilizar sus costas como refugio. Incluso fundan un hospital en la zona de la actual Puerto Príncipe, conocido en su primeros momentos como Hôpital. La administración colonial española de los Austrias atacó a los piratas franceses, pero no pudo desalojarlos. Francia logra la hegemonía europea en el siglo XVII, después de la Guerra de los Treinta Años, y España le cede el territorio (1697 Tratado de Ryswick). Las autoridades francesas establecieron la capital en Puerto Príncipe (antigua Hôpital), bautizada así por el naufragio de un famoso velero francés (el Príncipe). Francia repartió las tierras fértiles entre nobles y burgueses adinerados, que establecieron grandes plantaciones de tabaco, azúcar y cacao. La llegada de esclavos negros desde África Occidental siguió siendo muy intensa durante todo el siglo XVIII, hasta llegar a ser el 80% de la población. El estallido de la Revolución Francesa en 1789 tuvo una enorme repercusión en la colonia. La igualdad proclamada por los revolucionarios fue recibida en la colonia como el fin de la esclavitud. Una enorme revolución de esclavos acabó con la autoridad colonial. Fue el momento más glorioso de la historia de Haití. En 1792 la nueva República Francesa declaró abolida la esclavitud. El libertador haitiano Toussaint Louverture, antiguo esclavo, rechazó los ataques de británicos y españoles, que querían anexionarse el territorio. A pesar de que Napoleón intentó no perder definitivamente la colonia, Haití proclamó su independencia en 1804. Habían vencido a franceses, británicos y españoles. Eran el segundo país de América que lograba su independencia, después de Estados Unidos. Sin embargo no fue reconocido por ningún otro. Era un precedente demasiado peligroso para todos ellos, al ser un territorio autogobernado por esclavos libres. Por tanto, el nuevo estado inició su azarosa historia en el más completo aislamiento y presa de constantes golpes de estado y guerras civiles. Durante el siglo XIX las relaciones con la vecina República Dominicana fueron pésimas, con varias guerras e invasiones mutuas. Francia intentó recuperar el territorio en varias ocasiones. Las antiguas plantaciones no fueron nunca repartidas y una minoría de gobernantes las heredó. La ausencia de reforma agraria condenó a miles de campesinos, descendientes de esclavos liberados, a vivir míseramente como mano de obra barata. Los occidentales nunca confiaron en este nuevo país. Observaban con extrañeza la pervivencia de sus costumbres africanas (como el vudú, que identificaban con brujería) y su lengua criolla, que mezclaba francés y dialectos africanos. Los Estados Unidos convirtieron este caótico estado en una nueva pieza de su política imperialista en Lationamérica. Invadieron el país en 1914, donde ejercieron el poder absoluto hasta 1934. En 1957 instalaron y apoyaron al sangriento dictador François Duvalier, conocido por el pueblo como Papa Doc. Duvalier y su hijo gobernaron durante casi treinta años. Durante su mandato, las pocas riquezas mineras haitianas (principalmente bauxita) fueron expoliadas por las compañías mineras norteamericanas. La familia Duvalier amasó una inmensa fortuna, con un pueblo sumido en la más absoluta de las miserias. En el país reinaba el terror, con detenciones y ejecuciones masivas de opositores. Cuando Jean-Claude Duvalier fue exiliado por una rebelión en 1986, la población desenterró los restos de François Duvalier y los apaleó, en una extraña ceremonia ritual de venganza. Los años 80 y 90 no trajeron la democracia a Haití. A pesar de las buenas intenciones que parecían mostrar Estados Unidos, la ONU y Francia, en el país se sucedían los golpes de estado, los sangrientos enfrentamientos civiles y las elecciones falsificadas. Jean-Bertrand de Aristide, pastor protestante escogido democráticamente, parecía la gran esperanza. Pero también acabó mostrando actitudes autoritarias. Fue expulsado por el sangriento golpe de Raoul Cedras, personaje que promovía la violación de mujeres como venganza política. En el año 2004 la ONU aprueba una intervención internacional de cascos azules. Haití estaba pendiente de unas elecciones libres y vigiladas por observadores internacionales, cuando ha sido sorprendida por el terremoto. Es evidente que hoy es un país destrozado con autoridades inexistentes. A la comunidad internacional, que no ha hecho casi nada por ellos hasta ahora, les corresponde reconstruir materialmente el país, pero también recompensarles moralmente. Porque el desastre de la historia de Haití, tiene mucho que ver con los intereses de algunas grandes potencias.
Imágenes:
Ruinas del Palacio Presidencial de Haití tras el terremoto de 2010 (Logan Abassi, UNDP global)
Toussiant Louvertoure, caudillo libertador de Haití, en un sello de correos.
Fuerte de Citadella Laferriere (Rémi Kaupp)
Mapa de La Española
Fotografía de François Duvalier
Fotografía de los Cascos Azules de la ONU en Puerto Príncipe (ADF)

lunes, 11 de enero de 2010

Unión Europea. Presidencia española.

A VUELTAS CON LA UNIÓN EUROPEA
EUROPA, SIEMPRE EUROPA
Hay que tener un notable cuidado con las mitificaciones y los pedestales. Porque si lo sacralizado no colma todas las expectativas, la riada de decepción puede llevarse por delante hasta el mejor pedestal. España inaugura la presidencia de turno de una Unión Europea que cumple 17 años (si consideramos su refundación) o 53 si incluimos el Mercado Común. Ha sido exaltada como el modelo perfecto de integración entre estados, el modelo a seguir en Iberoamérica o África. El saliente Javier Solana (ex Mr. PESC) lo define como "una arquitectura política casi perfecta". Pero la realidad demuestra que más de la mitad de los europeos no conoce bien las instituciones europeas, no se sienten representados por ellas y, lo que es peor, no se fía de ellas. El déficit democrático queda al descubierto: un conjunto de países que ceden soberanía controlada por sus parlamentos a unas instituciones capitaneadas por un Consejo Europeo (los presidentes de todos los países) que pueden tomar decisiones a su antojo.
Las ideas y proyectos europeístas son muy antiguos. Carlos V o Napoleón, soñaron con reorganizar Europa a la fuerza, siguiendo sus propios criterios. También Hitler tenía su propio proyecto para Europa que, afortunamente para todos, fracasó. Y el bloque del Este también tuvo su proyecto, hasta que se les cayó el muro encima en 1989. La actual Unión Europea procede del proyecto ideado tras la Segunda Guerra Mundial. En 1950, Europa estaba arrasada y desmoralizada por el peor conflicto bélico imaginable. Era evidente que los europeos ya se habían matado entre ellos lo suficiente. Y su pequeñez frente a Estados Unidos y la Unión Soviética los convertía en peones de la política mundial. El francés Robert Schuman, el aleman Konrad Adenauer y el británico Winston Churchill, pusieron sobre la mesa la necesidad de una colaboración más estrecha entre los europeos. En 1951 se firma en París el tratado fundacional de la Comunidad Europea del Carbón y el Acero (CECA). Era el primer paso de algo mucho más grande. Francia, Alemania, Holanda, Bélgica, Luxemburgo e Italia, hacían realidad el proyecto de fundación de una entidad europea, aunque de momento solo sería un mercado común. En 1957, por el Tratado de Roma, se convierte en la CEE (Comunidad Económica Europea). El proyecto fue todo un éxito. La Europa revitalizada por el Plan Marshall logró crecer y prosperar de manera conjunta. En 1965 el proyecto inicialmente económico se politiza. Europa caminaba hacia la cooperación política. Nace el Consejo Europeo y la Comisión Europea. Se reune el primer parlamento conjunto, con representantes de todos los países. Este parlamento no se escogería diréctamente por voto hasta 1979. El exitoso experimento incluyó un fracaso desde sus inicios: la no participación británica. El Reino Unido no se sentía con vocación europea y estaba muy lastrado por la idea imperial que dominaba todavía en los medios de Londres. Se prefería una independencia de la Europa continental y una colaboración con Estados Unidos. Tampoco Suiza o los países escandinavos fueron muy receptivos, ya que pretendían mantener el control de su comercio. La España franquista tanteó la entrada, pero los europeos no estaban para dictaduras. La Comunidad Europea siguió creciendo y reinventándose a si misma. La cooperación era cada vez más estrecha y el espacio europeo más amplio. El éxito atrajo nuevos miembros que en un principio no habían confiado en él, o sencillamente no fueron invitados. En 1973 ingresaron Irlanda, Dinamarca y, por fín, el Reino Unido. En 1981 accedió Grecia. En 1986 ingresaron España y Portugal, libres ya de dictadores. El Acta Única Europea, firmada en 1987, establecía la total libertad de capitales y servicios. Además Europa iniciaba el camino para ser reconocida como actor internacional, elemento que sigue siendo su punto flaco. Con el Tratado de Maastricht (1992) nació la Unión Europea. Nació el concepto de nacionalidad europea y la moneda única, el euro. Desde entonces hasta ahora, la UE ha firmado muchos más acuerdos (el último el de Lisboa en 2007). Han entrado nuevos miembros del antiguo bloque comunista y de Escandinavia. Son ya 27 países que construyen su futuro en común. Demasiados países para ponerse de acuerdo fácilmente. La unión ha fortalecido el Parlamento Europeo y ha creado la figura de un presidente permanente, cargo que ocupa el belga Herman Van Rompuy. La UE tiene ante ella un montón de retos pendientes, entre los que hay que destacar:
1. Su papel político en el mundo. La Unión Europea ha sido calificada de muchas maneras por el resto del mundo, pero una de las más humillantes es el sambenito de "enano político". El gigante económico que más comercio mueve en el mundo, apenas cuenta en la escena internacional. Cuando corresponde tomar decisiones urgentes, las grandes potencias como Reino Unido, Gran Bretaña o Francia, hacen la "guerra por su cuenta" (y esto no es solo una frase retórica). Los dos mayores fracasos de la UE fueron la Guerra de Yugoslavia y la Guerra de Irak. Europa se mostró dividida y vacilante, cuando no caótica. Hablar con una sola voz va a ser el gran reto de la UE, el mayor.
2. El "déficit democrático". Otra etiqueta que va a ser difícil de superar. Aunque el Parlamento Europeo se escoja cada cuatro años, la mayor parte de los europeos se sienten ajenos a lo que se cuece en Bruselas. Parece un mundo cerrado y hermético, muy alejado de los problemas de los ciudadanos. La abstención en las elecciones europeas es enorme. Esta claro que las instituciones europeas no han conectado con los ciudadanos. Además no queda claro como los europeos podemos controlar un centro de decisiones en manos de burócratas y el Consejo Europeo. Muchas decisiones europeas han sido rechazadas en referéndums nacionales. Y seguirán siendo rechazadas en el futuro. Bruselas, capital de la UE, se ha convertido en el manifestódromo por excelencia de toda Europa.
3. ¿Dónde acaba Europa? Buena pregunta. Geográficamente acaba en las cordilleras de los Urales y el Caúcaso. Pero culturalmente no está nada claro. Chipre es un país asiático que forma parte de la unión. Y Georgia o Armenia tienen más que ver con Europa que con los países circundantes. Rusia es un país europeo sin lugar a dudas, pero su ingreso es una quimera imposible. La petición de ingreso del gigante musulmán (Turquía), hace temblar a los países occidentales. Y Croacia, Islandia, Macedonia, Serbia, Albania... todos están en el pasillo de espera. Como curiosidad, sólo una petición de ingreso fue rechazada definitivamente: la de Marruecos. Quizá debería replantearse el tema de la calidad, frente a la cantidad. Porque la absorción de nuevos mercados es muy buena para los empresarios europeos, pero debe ir acompañada de inversiones en los nuevos países. La UE podría morir de indigestión.
Si la Unión Europea quiere convertirse en un gran actor internacional y representar los intereses y aspiraciones de todos los europeos, le espera un gran trabajo. Tendrá que seguir reinventándose.
Imágenes:
Banderas de la Unión Europea (bmvbs.de)
Fotografía de Robert Schuman
Una de las mucha manifestaciones en Bruselas, junto a las instituciones europeas (EFE)
Mapa de la UE (wikimedia commons)

sábado, 9 de enero de 2010

CNT cumple 100 años


100 AÑOS DEL ANARQUISMO ESPAÑOL

El sindicato CNT, el principal símbolo del anarquismo español, acaba de cumplir cien años. El movimiento anarquista español fue uno de los más activos del mundo y protagonizó numerosos sucesos de la historia española.

Los inicios del anarquismo español fueron difíciles. Los primeros movimientos (derivados de las ideas de Proudhon) llegaron a España durante el Sexenio Revolucionario (1868-1874), en dura competencia con las ideas socialistas. El gran teórico del anarquismo, Mijail Bakunin, envió a España al revolucionario Giuseppe Fanelli para extender sus ideas. El anarquismo caló fuertemente entre los campesinos sin tierra del sur peninsular, pero fue duramente reprimido desde el principio. Aunque parecía perfilarse como un movimiento político meramente rural, el anarquismo se trasladó a Cataluña y Valencia, llevado por los emigrantes andaluces que acudían a trabajar a las nuevas fábricas. Si el movimiento obrero madrileño fue principalmente socialista, el catalán fue anarquista. La CNT nació en 1910 en Barcelona, con el objetivo de "acelerar la revolución y expropiar de manera revolucionaria a la burguesía". Para ellos el poder era corrupto. Todas las propiedades debían ser colectivizadas y el ideal eran las comunas autogestionadas por los propios trabajadores. Eran tiempos de notables desigualdades sociales. El sistema corrupto y caciquil de la Restauración, bajo el reinado de Alfonso XIII, manipulaba las elecciones para que los partidos monárquicos se alternaran en el poder. Los obreros y campesinos españoles eran los más pobres de Europa, bajo el poder de una élite que acumulaba latifundios y fábricas. Aunque la competencia entre la CNT y el sindicato socialista UGT fue una constante, ambos colaboraron en las principales huelgas, especialmente en la primera huelga general revolucionaria de la historia de España, en 1917. Una rama del anarquismo español, igual que en Europa, optó por el magnicidio como medida de destrucción del poder. Los anarquistas asesinaron a Cánovas del Castillo y Canalejas. También lo intentaron con Alfonso XIII en varias ocasiones. Pero la CNT nunca apoyó esta línea de lucha, ya que pensaba que la huelga revolucionaria era el único camino para acabar con el sistema. Durante la Segunda República la CNT aumentó sus afiliados y se convirtió en un poder a la sombra, que no se fiaba de los políticos y apoyaba o rechazaba gobiernos en función de las circunstancias. Aunque los anarquistas no votaban, está claro que en algunas circunstancias dieron su apoyo de manera masiva a los partidos de izquierdas (elecciones de 1931, apoyo al Frente Popular). Pero el anarquismo se sintió decepcionado muy pronto con la nueva república democrática. Los levantamientos de Casas Viejas y Castilblanco mostraban la impaciencia del movimiento anarquista frente a la lentitud y limitaciones de la reforma agraria. El sector más radical (FAI) mantuvo un constante enfrentamiento en el seno de la CNT. Durante la revolución de octubre de 1934, los anarquistas tuvieron una participación activa junto a la UGT, especialmente en Barcelona. Con el estallido de la guerra civil en 1936, los anarquistas se vuelcan en el apoyo al bando republicano, pero también realizan una revolución propia que debilitó a la República Española durante toda la guerra. Sus milicias actuaron en el frente con mucho valor pero poca disciplina. La CNT llegó a participar en el gobierno unitario de Largo Caballero, con la primera ministra de la historia española (Federica Montseny, ministra de Sanidad). Los desmanes de algunos milicianos anarquistas y su política de colectivización forzosa alarmaron a los gobernantes republicanos. El gobierno de Negrín, más cercano a socialistas y comunistas, fundó el Ejército Popular Republicano y desarmó a las milicias anarquistas. Esta política provocó numerosos disturbios. Los sucesos de Mayo de 1937 en Barcelona significaron el derrumbe del anarquismo español. De esta época gloriosa del sindicato quedan nombres como Joaquín Ascaso y Buenaventura Durruti. El anarquismo fomentó la participación femenina a través de organizaciones como Mujeres Libres. Las mujeres anarquistas fueron denominadas Libertarias y muchas de ellas acudieron al frente junto a los hombres. Muchos historiadores acusan a los anarquistas de favorecer la derrota de la República Española, por su indisciplina y desorden. Pero también es verdad, que miles de militantes anarquistas anónimos dieron su vida en el frente para luchar contra el fascismo y defender una causa que consideraban justa. Tras la guerra civil, el anarquismo español fue duramente reprimido por el franquismo. Aunque la CNT siguió activa en la clandestinidad, perdió peso frente a la poderosa organización clandestina del Partido Comunista de España. Con la llegada de la transición democrática, el anarquismo era ya testimonial en el movimiento obrero español. En la actualidad, la CNT se encuentra fraccionada. El gobierno español se ha negado a la devolución de su patrimonio histórico por no reconocer un heredero legítimo de las siglas históricas. Esto, como de costumbre, suena a excusa para no pagar. Lo que sí es cierto es que un sindicato que protagonizó la vida política española durante casi un siglo, es hoy una sombra de lo que fue.
Imágenes:
Miliciana junto a la bandera de la CNT-FAI, durante la Guerra Civil Española.
Bandera de la CNT.
Federica Montseny, ministra anarquista de sanidad.
Miliciano anarquista junto a su familia.
Cartel de la CNT-FAI durante la Guerra Civil Española (Archivo de Salamanca).


viernes, 8 de enero de 2010

Salvemos el Cabanyal

EL CABANYAL DE VALENCIA. UNA JOYA EN PELIGRO.

En la mayor parte de las ciudades españolas, la existencia de un pequeño y cuidado barrio de pescadores es considerado un lujo. Este tipo de barrios (como en Cádiz, La Coruña, Hondarríbia e Ibiza) son convertidos en un atractivo turístico por la originalidad de sus trazados y casas. En todos los lugares, menos en Valencia.
El barrio valenciano del Cabanyal surgió en el siglo XIII, es decir, poco después de la conquista de la ciudad a los musulmanes. Se trataba de un grupo de barracas alineadas donde vivían las familias de los pescadores. Los monarcas de la Corona de Aragón apoyaron este asentamiento, ya que buscaban la repoblación de la zona. Solo empezó a denominarse Cabanyal desde el siglo XV. En el siglo XVIII ya existían más de doscientas barracas de madera, y los pescadores se habían organizado en gremios para dialogar con las autoridades. Es por tanto un barrio históricamente combativo. Los conflictos con el ayuntamiento fueron constantes, por la delimitación de la zona de costa para uso pesquero. En 1789, mientras Francia realizaba su revolución, se inició la "regularización" de los habitantes del barrio. Se ordenó que todos los vecinos iniciaran trámites burocráticos para "legalizar" sus casas. La mayor parte de ellos eran analfabetos y tuvieron que buscar ayuda para legalizar unas propiedades que ya eran suyas. En 1796 un gravísimo incendio destruyó buena parte del barrio. Fue entonces cuando se planteó la necesidad de nuevas viviendas. Durante la Guerra de la Independencia, los pescadores hicieron frente de manera valerosa a las tropas francesas para defender su barrio. Muchos uniformes de granadero robados a los franceses fueron después lucidos con orgullo en la Semana Santa Marinera. Durante el siglo XIX, la fisonomía del barrio cambió definitivamente. Las viejas barracas de madera fueron sustituidas por casitas de una o dos plantas. El barrio se organizó como un municipio con ayuntamiento propio: Pueblo Nuevo del Mar. Se realizó el trazado definitivo en cuadrícula y se dotó de mercado, teatro e iglesia. En 1897 el municipio se une a Valencia. A finales del siglo XIX y principios del XX, el modernismo valenciano se instaló en el barrio. La cercanía al mar había convertido el Cabanyal en un lugar apropiado para pequeñas casas de recreo de la burguesía valenciana. El estilo modernista del Cabanyal mezclaba las nuevas corrientes europeas con el arte popular. El resultado fueron viviendas muy originales y una gran lonja de venta de pescado. El Balneario de las Arenas se convirtió en un lugar de moda. Este barrio y su playa inspiraron cuadros de Sorolla y personajes de Blasco Ibañez. Al famoso escritor valenciano, que adoraba el barrio, no le gustaría saber que hoy en día la amenaza es una avenida con su nombre.
Desde los años 80, se había planteado la posibilidad de remodelar el barrio en varios proyectos del PGOU. La mayor parte de ellos fueron desechados porque alteraban el trazado original del barrio. El barrio del Cabanyal fue catalogado como bien de interés cultural en el año 1993. Sin embargo los proyectos siguieron existiendo. La llegada del PP al ayuntamiento de la ciudad los agilizó. La alcaldesa Rita Barberá convirtió la prolongación de la Avenida de Blasco Ibáñez a través del barrio, en su proyecto estrella. Esto significaba la demolición de más de mil casas, muchas de ellas con un enorme interés histórico-artístico. Además era contradictorio con la declaración de Bien de Interés Cultural. Las asociaciones de vecinos fundaron en 1998 la plataforma Salvem el Cabanyal, que pretendía paralizar el proyecto y poner fin a la progresiva degradación del barrio por el abandono del ayuntamiento. Según esta plataforma, el objetivo era muy claro. Había que dejar el barrio en una situación de total abandono y degradación. La droga y la delincuencia campan a sus anchas por el barrio sin que el Ayuntamiento haga nada por evitarlo. De este modo, el derribo de miles de casas y la apertura de la gran avenida sería la única solución. Ellos no se resignaron. Acudieron a todas las instancias políticas y judiciales que estaban en su mano. En Junio de 2009 el Tribunal Superior de Justicia da la razón a los vecinos y suspende los derribos. A finales de año, el Ministerio de Cultura califica las obras de "Expolio de Bien Cultural" y paraliza cualquier derribo. La Generalitat de Valencia, presidida por Francisco Camps, contesta con un decreto-ley de urgencia que garantiza la continuación de las obras. Nos encontramos por tanto con un conflicto entre gobierno central y autonómico. Y unos vecinos que luchan por conservar su barrio como una riqueza cultural de todos. Detrás de todo este plan aparece el fantasma de la especulación. Como siempre.
Fotografías:
Vía principal del Cabanyal
Fachadas modernistas de principios del siglo XX.
El popular Teatro de la Estrella.
Lonja de los Pescadores.
Operarios en el derribo de la simbólica Casa de la Palmera. (EL PAIS).

Arte en el Sahara Occidental

ARTIFARITI: EL ARTE COMO MEDIO DE LIBERACIÓN.
La Universidad de Alicante, en colaboración con la delegación saharaui de la ciudad y el grupo Meta-Síntesis, han organizado los III Encuentros Internacionales de Arte en Territorios Liberados del Sahara Occidental. Además de diversas conferencias y talleres, una pequeña exposición muestra algunas de las obras que artistas españoles y saharauis realizaron conjuntamente en Tifariti. Según los organizadores, el arte debe ser "una herramienta de transformación social". La pequeña exposición muestra unas pocas obras, de gran calidad, y un documental donde se explican las experiencias de los diferentes artistas que han participado en el proyecto. Desde decorar tanques de guerra abandonados hasta pintar muros que simbolizan la separación. Todo vale para utilizar el arte como instrumento vivo que ayude a reivindicar los derechos de un pueblo ocupado ilegalmente.
Alicante. 18 de diciembre 2009-9 de enero 2010



Fotografías: Antonio Jiménez

Terrorismo en Yemen.


YEMEN. LA GUARIDA DEL LOBO
La lucha entre los países occidentales y el terrorismo islámico de Al-Qaeda ha encontrado un nuevo frente abierto. Se trata de la República de Yemen, el país más pobre de toda la península Arábiga. El gobierno yemení ha iniciado una fuerte ofensiva contra tres de sus provincias interiores, después de la detención del terrorista que intentó atentar en un vuelo que se dirigía a Detroit. La reivindicación de este atentado frustrado por parte de la rama yemení de Al-Qaeda, puso al país en el punto de mira. Las embajadas extranjeras cerraron precipitamente y aconsejaron a sus ciudadanos que no viajaran al país. Pero no es la primera vez. Sendos atentados contra un barco americano en el puerto de Adén y la embajada americana en Sanaa, habían provocado en años pasados la muerte de decenas de ciudadanos norteamericanos. El gobierno yemení no desea la presencia de tropas extranjeras, ya que considera que esto tendría un efecto contraproducente. Sí ha pedido, en cambio, ayuda económica y armamentística para llevar adelante su ofensiva militar. La inestabilidad política del país lo ha convertido en refugio predilecto de la red terrorista. Osama Bin Laden vivió refugiado en Yemen (país de origen de su padre) durante los años 90. Existen numerosos nexos que unen atentados diversos por todo el mundo y la redes de captación y entrenamiento de integristas dentro del territorio yemení.
Con una extensión algo mayor que España, el territorio yemení es casi completamente desértico. Los principales productos son los cereales, el café y el ganado ovino. La sociedad yemení vive aferrada a sus tradiciones, muy lejos de la magnificencia y extravagancias de la monarquías petrolíferas que le rodean. El país ocupa el puesto 153 en la lista del IDH mundial, lo que le convierte en el país árabe más pobre. Nadie diría que este territorio fue conocido como la "Arabia Feliz". El geógrafo griego Claudio Ptolomeo fue el creador de este término, ya que las caravanas que procedían de Yemen llegaban cargadas de ébano, oro, laúdano, incienso y seda, lo que llevaba a los europeos a imaginar que era un país riquísimo. En realidad sólo eran yemeníes los mercaderes, ya que la mayor parte de esos productos procedían de otros territorios. La posición estratégica del país, junto al Mar Rojo y en el medio de la ruta entre el Mar Mediterráneo y la India, le llevó a monopolizar el comercio de especias. La legendaria reina de Saba, citada en el Antiguo Testamento, que maravilló a Salomón por sus riquezas, vivió en este país. El Islam llegó a Yemen en el año 630, tan solo ocho años después de la Hégira. Mahoma estaba unificando la península Arábiga y convirtiendo a todos los pueblos arábigos a la nueva fe musulmana. Yemen fue gobernado como una provincia por los califatos de Damasco y Bagdag. Posteriormente, su debilidad le hizo pasar de mano en mano. Estuvo bajo el dominio de los egipcios, los persas y los otomanos. En el siglo XV los marineros portugueses, en su ruta africana hacia la India, descubrieron el valor estratégico del puerto de Adén y lo ocuparon durante algunos años. Fue el primer contacto de los yemeníes con los europeos y parece ser que no fue muy amistoso. En 1839 los británicos, con la vista puesta en la ruta hacia la India, ocuparon el puerto de Adén y fundaron una colonia estable. Adén fue colonia británica durante casi cien años, mientras el norte de Yemen era una provincia del Imperio Turco Otomano. Por aquí pasó el famoso Lawrence de Arabia, en su incansable viaje para agitar a los pueblos árabes contra los turcos. Después de la Primera Guerra Mundial, en la que el Imperio Turco fue completamente derrotado, el norte del país alcanzó la independencia pero el sur siguió bajo dominio británico. Había llegado la independencia, pero no la tranquilidad. El Reino de Yemen (Yemen del Norte) vivió en constante guerra civil y el último rey fue derrocado en 1962. Mientras, el sur del país se convertía en 1967 (para disgusto de Gran Bretaña) en la República Democrática Popular del Yemen, el primer país árabe comunista de la historia. A pesar de tener la misma base social y cultural, ambos países llevaron una relación pésima y tuvieron varias guerras. Finalmente llegaron a un acuerdo para elaborar una constitución conjunta que reunificara a los yemeníes. El país volvió a ser uno de manera oficial en 1990. La capital y la bandera común fue la del norte, quedando bien claro quien había sido el absorbido. El norte tradicional se comió al sur ex-comunista. Las tensiones entre los habitantes del norte y del sur no han dejado de existir todavía. El 99,9 % de los yemeníes son árabes de religión musulmana sunnita. Es una sociedad muy conservadora, donde la mujer no tiene participación política y los hombres portan espadas y cuchillos como símbolo de estátus, igual que en los tiempos medievales. Mujeres relevantes, como la escritora Nabila al Zubair y la pintora Al Nasiri, han denunciado el constante retroceso de los derechos de la mujer en Yemen, parejos al ascenso de los partidos islamistas. El turismo pareció ser una válvula de escape durante los años 90. La afluencia de turistas a un país muy cerrado y enigmático fue creciente, hasta convertirse en un sector prometedor. Pero entonces comenzaron los secuestros. Hoy en día, todavía permanecen secuestrados varios turistas ingleses y franceses, y el sector turístico está estancado. La fragilidad política y económica del país le convierten en presa fácil para el islamismo radical, que parece operar en el interior del país con toda tranquilidad. La ofensiva lanzada por el gobierno de Sanaa contra tres de sus provincias, es algo más que la lucha contra el terrorismo que tanto preocupa a los países occidentales. En realidad parece un intento del gobierno por demostrar que el país existe y tiene soberanía sobre si mismo, para no convertirse en otra pieza del tablero internacional.
Fotografías:
Calles de la capital, Sanaa (Alexandra Pugachevsky)
Mujeres yemeníes (L. Zylberman)
Ejército yemení (EFE)