viernes, 20 de mayo de 2011

spanish revolution

SPANISH REVOLUTION
REVOLUCIÓN DEL HASTÍO







La aburrida España, país famoso por su poco carácter reivindicativo, acaba de protagonizar la sorpresa internacional del mes de mayo. En plenas elecciones municipales y autonómicas (regionales) los jóvenes se han echado a la calle en la capital y en numerosas ciudades de España. El movimiento se ha contagiado rápidamente a los estudiantes y residentes españoles en diferentes capitales europeas y latinoamericanas. Lo que está claro es que esta respuesta era posible y, sin embargo, ha tardado demasiado en llegar. En España existe una tasa de paro de casi el 21 % y más de cuatro millones de parados. La tasa de paro alcanza a más del 40% de los jóvenes. El mismísimo Fondo Monetario Internacional (muy poco dado a la sensibilidad social) llegó a alertar del peligro de una generación "perdida y fracasada" en España. El gobierno socialista, presidido por Jose Luis Rodriguez Zapatero, no ha sabido responder a la demanda de sus votantes. El presidente español se ha plegado a las exigencias de los mercados, las agencias de calificación, la UE y Alemania. Pretendía salvar las finanzas españolas y especialmente los bancos. Y a cambio, ha sacrificado a toda una generación de jóvenes. Este gobierno que se autodefinía como de izquierdas, ha congelado las pensiones, bajado los sueldos de los funcionarios, aumentado la edad de jubilación y reformado a la baja los derechos laborales de los trabajadores. Es una traición en toda regla de los socialistas a sus votantes. Pero de la oposición tampoco se puede esperar gran cosa. El Partido Popular (conservador) ha aplicado una política idéntica en aquellos lugares donde gobierna. Para la derecha española, la privatización de los servicios públicos y la eliminación de las políticas sociales, son su seña de identidad. Por tanto, a millones de personas en España se les presentaba un grave dilema: ¿A quién votar? Porque ambos partidos (en el gobierno y en la oposición) ofrecen las mismas políticas. Es verdad que existen partidos minoritarios. Bien de izquierdas (Izquierda Unida) o nacionalistas. Pero la ley electoral española beneficia de manera descarada a los partidos grandes y castiga a los pequeños. Es por tanto una ley injusta, porque determina que los políticos elegidos no representen de manera proporcional a la auténtica sociedad.



Por otro lado, los políticos de los partidos mayoritarios no se han mostrado muy sensibles frente a la población en plena crisis. No han aceptado bajarse los sueldos ni renunciar a sus enormes privilegios de jubilación. Han escondido casos de corrupción de sus miembros, cuando no los han apoyado y mantenido en sus listas. El Partido Popular, acusado de un grave caso de corrupción (Caso Gürtel) ha mantenido en sus listas a los imputados.



Una parte de la juventud española se ha echado a la calle en numerosas ciudades porque no encuentra perspectivas de futuro. No encuentran empleo ni pueden acceder a una vivienda. Los pronósticos de futuro indican que no lo podrán hacer en muchos años. Tampoco pueden protestar en las urnas porque la ley electoral beneficia a dos partidos que piensan y hacen los mismo en política económica. No han encontrado más salida que la calle.


La reaccion de los políticos ha sido diversa. Todos han intentado, de una manera u otra, apropiarse de las reivindicaciones de los autodenominados "indignados". El Partido Popular acusa al gobierno de negar el futuro a los jóvenes, pero propone las mismas políticas que han llevado a la desesperanza. El partido socialista en el gobierno, afirma que "les entiende" pero amenaza con una derecha que "sería peor". Izquierda Unida, coalición de izquierdas que muestra una mayor semejanza con los manifestantes, trata de atraerles debido a la semejanza de sus propuestas. Pero dentro del movimiento conocido como 15 DE MAYO, también hay una fuerte corriente a favor del voto en blanco o la abstención.





Algunos han comparado este movimiento con lo sucedido en el norte de África. Puede haber semejanza en las formas, pero no en el fondo. Aquí no se pide democracia, se pide "purificar" una democracia ya existente, pero que se olvidó de los más débiles económicamente. Una democracia cuyos gobernantes toman decisiones en función de los "mercados".


La Junta Electoral Central, manipulada por los grande partidos, ha señalado como ilegal la acampada de manifestantes en la famosa Puerta del Sol de Madrid. Ha señalado que sus reuniones pueden violar la "jornada de reflexión" previa a las votaciones. De lo que ocurra este fin de semana van a depender muchas cosas. Porque si esta acampada cívica es disuelta de manera violenta, muchas cosas pueden cambiar en España. Para mal o para bien. Ya veremos.